La secuencia correcta para el cepillado en seco

El cepillado en seco sirve como un método de exfoliación mecánica que prepara la superficie de la piel. El éxito depende completamente de la dirección de los movimientos y la presión aplicada durante la sesión.

Siguiendo una ruta constante hacia el centro del cuerpo, mantienes un flujo lógico que cubre todas las áreas sin redundancia. Este método solo requiere un cepillo de fibra natural y unos minutos de paciencia antes de la ducha matutina.

  1. Empieza por los pies. Comienza cepillando las plantas de los pies con movimientos firmes y cortos. Muévete hacia los tobillos y luego sube por las piernas. Dirige siempre el movimiento del cepillo hacia el corazón para mantener el camino previsto de la sesión.
  2. Aborda los brazos. Pasa a las manos, cepillando hacia arriba desde las puntas de los dedos hacia los hombros. Utiliza movimientos circulares en los codos y las rodillas si notas que la piel está especialmente seca. Mantén el movimiento fluido y continuo.
  3. Cubre la espalda. Alcanza la parte superior y baja de la espalda con movimientos largos y de barrido. Si tu cepillo tiene un mango desmontable, utilízalo para alcanzar cómodamente el centro de la espalda. Asegúrate de cubrir la zona de forma sistemática, desde la parte baja de la espalda hacia arriba.
  4. El torso. Pasa al abdomen y al pecho con movimientos circulares suaves. Utiliza una presión más ligera en el torso que en las piernas, ya que la piel aquí es más fina y sensible. Trabaja en el sentido de las agujas del reloj en el abdomen.
  5. Termina y dúchate. Concluye la sesión cepillando la zona del cuello con movimientos muy ligeros y descendentes. Una vez terminado, pasa inmediatamente a la ducha para enjuagar las células exfoliadas. Seca la piel suavemente con una toalla limpia.
La consistencia en la dirección es más crítica que la intensidad de la presión aplicada.