Drenaje linfático en casa: técnica básica para desinflamar
El drenaje linfático casero se hace con movimientos suaves y circulares hacia los ganglios linfáticos para reducir la retención de líquidos.
Es básicamente empujar agua microscópica hacia donde debe ir—menos dramático de lo que prometen los spas, más efectivo de lo que crees.
- Prepara la piel. Aplica un aceite corporal o crema hidratante en la zona que vas a masajear. La piel debe estar limpia y ligeramente húmeda para que las manos se deslicen sin fricción.
- Comienza por el cuello. Con los dedos índice y medio, haz movimientos circulares suaves desde la base del cuello hacia las clavículas. Repite 5 veces para activar los ganglios principales.
- Trabaja el rostro. Desde el centro de la frente, desliza los dedos hacia las sienes con presión muy ligera. Continúa desde los pómulos hacia las orejas y desde la barbilla hacia el cuello.
- Masajea brazos y piernas. Siempre en dirección ascendente, desde muñecas hacia hombros y desde tobillos hacia ingles. Usa movimientos largos y fluidos, como si empujaras el líquido hacia arriba.
- Finaliza en el abdomen. Haz círculos en el sentido de las agujas del reloj alrededor del ombligo. Termina con movimientos suaves hacia las axilas para dirigir la linfa hacia los ganglios.