Exfoliación corporal con café casero
Mezcla café molido usado con aceite de coco y frota en círculos sobre piel húmeda antes de la ducha.
El café es el exfoliante más honesto que existe: económico, efectivo y huele infinitamente mejor que cualquier scrub de 40 euros que promete milagros.
- Prepara la mezcla base. Combina media taza de café molido usado (frío) con 2-3 cucharadas de aceite de coco derretido. El café debe estar completamente seco para evitar que se enmohezca.
- Añade textura extra. Incorpora una cucharada de azúcar moreno para mayor exfoliación o miel para suavizar. La consistencia debe ser como arena húmeda que se mantenga unida.
- Aplica sobre piel húmeda. En la ducha, con agua tibia, masajea la mezcla en movimientos circulares ascendentes desde los pies. Evita zonas sensibles y heridas abiertas.
- Enjuaga completamente. Elimina todo residuo con agua tibia y termina con tu gel habitual si es necesario. La piel debe quedar suave, no rasposa.