Cómo exfoliar el cuerpo sin lastimar la piel

Exfolia una o dos veces por semana con movimientos suaves y siempre hidrata después.

La exfoliación perfecta es la que no notas que hiciste hasta que tocas tu piel suave horas después.

  1. Elige el momento correcto. Exfolia en la ducha con agua tibia, no caliente. La piel húmeda responde mejor y reduces el riesgo de irritación. Hazlo antes del jabón, nunca después.
  2. Usa la presión correcta. Movimientos circulares suaves, como si estuvieras aplicando crema. La exfoliación funciona por fricción, no por fuerza. Si sientes dolor o ves enrojecimiento, estás siendo demasiado agresiva.
  3. Sigue el orden del cuerpo. Empieza por los pies y sube hacia el corazón. Dedica más tiempo a codos, rodillas y talones donde la piel es más gruesa. El torso y brazos necesitan menos atención.
  4. Hidrata inmediatamente. Aplica loción corporal sobre la piel aún húmeda dentro de los tres minutos después de salir de la ducha. La piel exfoliada absorbe mejor pero también pierde humedad más rápido.