Ácido Glicólico vs. Ácido Láctico: Una Guía Práctica
La elección entre ácido glicólico y láctico para el cuidado corporal depende del tamaño de la molécula y la profundidad de penetración requerida. El ácido glicólico, que posee el menor peso molecular de los alfahidroxiácidos, ofrece la penetración más profunda para alisar la textura superficial. El ácido láctico proporciona una estructura molecular más grande que permanece más superficial, ofreciendo hidratación junto con su capacidad exfoliante.
Ambos ácidos funcionan aflojando los enlaces entre las células muertas de la piel para promover la descamación. Seleccionar el agente apropiado para tu tipo de piel previene la irritación innecesaria al tiempo que logra una apariencia uniforme.
- Limpiar la piel. Comienza con un limpiador suave que no reseque para eliminar la suciedad y los aceites de la superficie. El agua tibia ayuda a ablandar la capa superior de la epidermis. Seca la piel con toques hasta que esté casi completamente seca antes de continuar. Aplicar ácidos sobre la piel húmeda aumenta las tasas de absorción, lo que puede provocar irritación inadvertidamente.
- Dosificar el producto. Vierte una pequeña cantidad del ácido elegido en la palma de tu mano o sobre un aplicador de silicona reutilizable. No satures la zona. Una capa fina y uniforme es suficiente para cubrir las extremidades o el torso. Evita las zonas con piel fina, como la parte interna de los codos o detrás de las rodillas, durante las primeras aplicaciones.
- Aplicar en el cuerpo. Masajea el producto con movimientos largos y amplios. Comienza en las extremidades y avanza hacia el centro del cuerpo. Deja que la solución permanezca sobre la piel sin enjuagar, ya que estos productos están diseñados para ser tratamientos sin aclarado. Asegúrate de que el producto se absorba por completo antes de vestirte.
- Sellar y proteger. Una vez que el ácido se haya absorbido, aplica una crema hidratante oclusiva básica en las zonas tratadas. Esto previene la pérdida de humedad y mantiene la integridad de la barrera. No omitas este paso, ya que la piel exfoliada con ácido es más susceptible a la sequedad. Usa un protector solar de amplio espectro en cualquier piel expuesta durante toda la semana.
La exfoliación no se trata de intensidad; se trata de una eliminación constante y suave de los residuos superficiales.