Cómo conseguir piernas perfectamente suaves

La clave está en exfoliar antes del afeitado, usar una cuchilla nueva y humectar inmediatamente después.

La suavidad real viene de la consistencia, no de productos caros; una rutina simple pero constante siempre gana.

  1. Exfolia primero. Usa un scrub corporal o un guante exfoliante en la ducha con agua tibia. Esto levanta los vellos encarnados y elimina células muertas que interfieren con un afeitado limpio.
  2. Prepara la piel. Aplica gel o espuma de afeitar generosamente sobre las piernas húmedas. Deja actuar un minuto para que los vellos se ablanden completamente.
  3. Aféitate correctamente. Usa una cuchilla nueva y aféitate en la dirección del crecimiento del vello primero, luego a contrapelo para mayor suavidad. Enjuaga la cuchilla constantemente.
  4. Sella la humedad. Inmediatamente después de secarte, aplica una loción corporal rica. La piel húmeda absorbe mejor los humectantes y previene la irritación post-afeitado.