Cómo conseguir una piel más suave en todo el cuerpo
La piel suave se logra con exfoliación regular, hidratación constante y agua tibia en lugar de caliente.
La piel suave no es un estado, es un sistema: exfoliar, hidratar, repetir, y dejar de ducharse como si fuera sauna turca.
- Exfolia dos veces por semana. Usa un guante exfoliante o scrub corporal en la ducha con movimientos circulares, siempre sobre piel húmeda. La exfoliación elimina células muertas que hacen que la piel se sienta áspera y permite que los productos penetren mejor.
- Ducha con agua tibia. El agua muy caliente elimina los aceites naturales de la piel y la reseca. Mantén la temperatura tibia y limita las duchas a 10 minutos máximo para preservar la barrera natural de humedad.
- Aplica crema sobre piel húmeda. Inmediatamente después de la ducha, mientras la piel aún tiene gotas de agua, aplica una crema corporal. La piel húmeda sella mejor la hidratación y multiplica la efectividad del producto.
- Hidrata zonas problemáticas dos veces al día. Codos, rodillas y talones necesitan atención extra por ser zonas que se resecan más. Aplica crema por la mañana y por la noche, masajeando hasta que se absorba completamente.