Ajustar los niveles de DHA a tu tono de piel

La DHA, o dihidroxiacetona, actúa como el ingrediente activo en los productos autobronceadores al reaccionar con los aminoácidos en la superficie de la piel. Seleccionar el porcentaje correcto de este ingrediente es el factor principal para evitar un resultado poco natural. Un mayor porcentaje no necesariamente equivale a un mejor resultado, especialmente para personas con tonos de piel más claros.

Comprender tu tono base es necesario antes de comprar una formulación. Utiliza esta guía para determinar si tu piel requiere una concentración de DHA baja, media o alta para obtener un resultado equilibrado.

  1. Preparar la superficie de la piel. Exfolia todo el cuerpo con un exfoliante manual para eliminar las células muertas. Concéntrate en las zonas secas como codos, rodillas y tobillos. Asegúrate de que la piel esté completamente seca y sin lociones antes de empezar.
  2. Seleccionar el formato del producto. Elige una mousse para un secado rápido, una loción para una hidratación más duradera o gotas para mezclar con tu crema hidratante habitual. La mousse es adecuada para principiantes debido a su color guía visible. Asegúrate de que el porcentaje de DHA se ajuste a la profundidad de tu tono de piel natural.
  3. Aplicar por secciones. Dispensa el producto sobre tu manopla y aplícalo con movimientos circulares. Comienza por las piernas y avanza hacia el torso. Utiliza solo el exceso de producto que quede en la manopla para manos y pies para evitar acumulaciones.
  4. Difuminar las extremidades. Utiliza un cepillo de pulido para difuminar las zonas de transición en muñecas y tobillos. Verifica que no queden vetas en estas áreas de piel fina. Evita lavarte las manos o los pies durante al menos ocho horas.
  5. Esperar el desarrollo. Deja que el producto se seque por completo antes de vestirte con ropa holgada y oscura. Evita el sudor excesivo o el contacto con el agua durante el tiempo de desarrollo. Enjuaga con agua tibia una vez transcurrido el tiempo recomendado.
Una acumulación sutil con el tiempo siempre es más efectiva que un shock de alta concentración en la piel.