Seleccionar el Porcentaje de DHA Adecuado para tu Tono de Piel
El autobronceado se basa en la dihidroxiacetona, o DHA, un carbohidrato que reacciona con los aminoácidos de la capa superficial de la piel para producir un pigmento marrón. Seleccionar una concentración que corresponda a tu tono de piel base es la forma más efectiva de evitar los subtonos anaranjados y la decoloración desigual. El objetivo es un cambio sutil de color que respete la profundidad natural de tu piel en lugar de oscurecerla.
Las formulaciones suelen variar entre un tres y un quince por ciento de DHA. Elegir el porcentaje correcto previene la acumulación rápida y pesada de pigmento que a menudo se ve artificial en las pieles más claras, al tiempo que asegura que las pieles oscuras reciban suficiente saturación. Debes evaluar la tolerancia de tu piel y el resultado deseado antes de elegir tu tipo de producto.
- Prepara la superficie de la piel. Limpia tu piel a fondo para eliminar todos los residuos de aceite, perfume o loción. Exfolia con un paño seco o un guante suave, centrándote en las zonas con piel más gruesa, como los codos, las rodillas y los tobillos. Asegúrate de que la piel esté completamente seca antes de comenzar la aplicación para evitar vetas causadas por la humedad.
- Selecciona tu concentración. Para pieles claras, selecciona una solución con un tres o cinco por ciento de DHA, que se encuentra típicamente en lociones autobronceadoras graduales. Las pieles de tono medio se benefician mejor de un siete a nueve por ciento de DHA, a menudo administrado en forma de mousse. Las pieles oscuras se benefician de un diez a quince por ciento de DHA, que se encuentra comúnmente en gotas autobronceadoras concentradas o mousses de grado profesional.
- Aplica con presión uniforme. Dispensa el producto sobre un guante autobronceador en lugar de tus manos. Aplica con movimientos largos y amplios, comenzando desde el centro de cada extremidad y moviéndote hacia afuera. Usa el residuo que quede en el guante para los pies y las manos para asegurar una aplicación más ligera y natural en estas áreas.
- Difumina los bordes. Después de la aplicación inicial, usa un pincel de difuminado limpio y seco para esparcir el producto alrededor de los tobillos, las muñecas y la línea del cabello. El difuminado ayuda a disipar cualquier exceso de producto que pueda haberse depositado en los poros o las líneas finas. Este paso asegura que la transición entre la piel bronceada y la piel no bronceada sea perfecta.
El objetivo es un cambio de color que respete tu tono de piel base.