La precisa secuencia de aplicación con manopla

Los resultados inconsistentes del bronceado rara vez se deben a la calidad del producto. Casi exclusivamente son el resultado de patrones de aplicación erráticos que dejan zonas descuidadas. Para lograr un acabado impecable, debes tratar el cuerpo como un mapa, moviéndote de las extremidades hacia el centro para evitar marcas de pliegues.

Sigue la secuencia prescrita a continuación para asegurarte de que no se omita ninguna zona. Al mantener una dirección constante, permites que la manopla difumine el producto en la piel antes de que comience a fijarse.

  1. Comienza por los pies. Aplica el producto en la parte superior de la manopla, no en la palma, para evitar manchas. Comienza en los dedos de los pies y asciende hacia los tobillos con movimientos largos y verticales. Presta especial atención al borde exterior del pie, donde cambia la textura de la piel. Asegúrate de que la manopla esté completamente saturada en el primer contacto.
  2. Sube por las piernas. Pasa de las espinillas a los muslos con movimientos circulares y superpuestos. La piel detrás de las rodillas es propensa a las manchas, así que mantén la manopla ligeramente humedecida con el producto residual al cruzar esa zona. Evita aplicar producto fresco adicional directamente sobre la rótula.
  3. Aborda el torso. Pasa al abdomen y el pecho. Usa los mismos movimientos ascendentes y de barrido para mantener la simetría. Al llegar a los costados, levanta el brazo para estirar la piel, permitiendo que la manopla llegue a la zona de las costillas sin crear vetas. Revisa si hay zonas olvidadas debajo de la clavícula.
  4. Termina los brazos. Aplica el producto en la parte exterior del brazo, comenzando por el hombro y bajando hasta la muñeca. Mantén la mano plana mientras la manopla se mueve sobre la zona de la muñeca para evitar líneas. Una vez cubierto el brazo principal, difumina el residuo restante sobre el dorso de la mano y entre los dedos.
  5. El toque final. Con una sección limpia de la manopla, realiza una pasada final sobre todas las articulaciones. Estas son las ubicaciones principales donde se acumula el producto y aparecen las vetas. Mueve la manopla en círculos ligeros y de barrido sobre tobillos, rodillas, muñecas y codos para redistribuir el producto de manera uniforme.
La consistencia del movimiento es más efectiva que la densidad del producto aplicado.