Cómo elegir una fragancia para el verano

Opta por notas cítricas, acuáticas o florales ligeras con menor concentración de alcohol que se evaporen sin abrumar en el calor.

La fragancia de verano perfecta es la que olvidas que llevas puesta hasta que alguien te pregunta qué hueles tan bien.

  1. Reconoce las notas que funcionan. Busca bergamota, limón, agua de coco, jazmín o té blanco. Estas notas se sienten frescas contra la piel caliente y no se vuelven pesadas cuando sube la temperatura.
  2. Elige la concentración correcta. Prefiere eau de toilette o eau fraiche sobre parfum. La menor concentración de aceites se dispersa mejor en el calor sin crear esa sensación asfixiante.
  3. Prueba en tu piel caliente. Aplica en tu muñeca y camina bajo el sol durante 30 minutos. Si la fragancia se vuelve dulce o empalagosa, no es tu elección veraniega.
  4. Considera tu rutina de verano. Si usas protector solar o pasas tiempo en el agua, necesitas algo que complemente estos elementos sin competir o volverse químico.