Cómo elegir tu fragancia para el gimnasio

Elige una fragancia fresca, ligera y con buena duración que no abrume en espacios cerrados.

Una buena fragancia de gimnasio debería ser imperceptible para otros pero perceptible para ti: suficiente para sentirte arreglada, nunca tanto como para molestar al de la máquina de al lado.

  1. Prioriza notas acuáticas y cítricas. Busca fragancias con bergamota, limón, menta o notas marinas. Estas moléculas se perciben como frescas incluso cuando sudas. Evita notas dulces o especiadas que se vuelven empalagosas con el calor.
  2. Aplica en puntos estratégicos. Una pulverización en las muñecas y otra en el cuello es suficiente. El movimiento durante el ejercicio dispersará naturalmente la fragancia. Nunca apliques directamente en la ropa deportiva.
  3. Opta por concentraciones ligeras. Eau de toilette o eau fraîche funcionan mejor que eau de parfum. La menor concentración de aceites esenciales evita que la fragancia se vuelva abrumadora en el ambiente cerrado del gimnasio.
  4. Considera el timing de aplicación. Aplica 15-20 minutos antes de entrenar para que se asiente. Si entrenas por la mañana temprano, una fragancia energizante con notas de menta puede ser tu mejor aliado.