Cómo llevar lavanda en tu perfume

La lavanda funciona mejor en capas ligeras: aplica primero una base amaderada, luego la lavanda en pulsos, y termina con algo cálido en las muñecas.

La lavanda es el equivalente olfativo de una camiseta blanca perfecta: simple, limpia, y sorprendentemente difícil de hacer bien.

  1. Prepara la base. Aplica una fragancia con notas de cedro o sándalo en el cuello y detrás de las orejas. Esto evita que la lavanda se vuelva demasiado herbal o medicinal.
  2. Coloca la lavanda estratégicamente. Rocía la lavanda en los puntos de pulso internos: muñecas internas, pliegue del codo, detrás de las rodillas. Mantén distancia de la cara para evitar que domine.
  3. Equilibra con calor. Termina con una gota de vainilla o ámbar en las muñecas. La lavanda necesita algo dulce para no parecer jabón de baño.