Definiendo los ojos entrecerrados con delineador
Los ojos entrecerrados se identifican por una distancia entre las esquinas interiores que es menor que el ancho de un ojo. El objetivo de la colocación del delineador aquí es crear una ilusión de mayor amplitud atrayendo el foco hacia las sienes. Al minimizar la profundidad cerca del puente de la nariz e intensificarla hacia la periferia exterior, se reequilibran eficazmente las proporciones del ojo.
La colocación correcta requiere moderación en la esquina interior y saturación en el borde exterior. Esta técnica evita el delineado tradicional de todo el contorno, que a menudo exacerba la proximidad de los rasgos.
- Establecer el límite interior. Mantén el tercio interior de la línea de tus pestañas despejado. Comenzar el delineador demasiado cerca del conducto lagrimal resalta la proximidad de tus ojos. Empieza la aplicación solo cuando alcances el punto medio de la pupila.
- Aumentar la intensidad hacia la cola. Comienza la línea en el punto medio con una presión mínima. A medida que te mueves hacia la esquina exterior, aumenta gradualmente el grosor de la línea. El objetivo es una forma cónica que empiece fina y termine con más presencia en el borde externo.
- Crear una cola horizontal. Extiende el delineador ligeramente más allá de la esquina exterior del ojo. En lugar de angular la cola hacia arriba en un ángulo agudo de 45 grados, busca una forma más horizontal y alargada. Esto atrae el foco visual hacia afuera en lugar de hacia arriba, estirando la forma del ojo horizontalmente.
- Difuminar la esquina inferior exterior. Aplica una pequeña cantidad de sombra de ojos o lápiz en el tercio exterior de la línea de las pestañas inferiores. Conecta esto con la cola de tu delineado superior para crear un marco cohesivo. Asegúrate de que la línea de las pestañas inferiores permanezca completamente vacía desde la esquina interior hasta el punto medio.
El objetivo es dirigir la mirada hacia afuera, creando espacio donde antes había densidad.