La Mecánica del Rímel Tubular

La mayoría de los rímeles se basan en pigmentos suspendidos en cera o aceite, que a menudo se corren al entrar en contacto con aceites faciales o la humedad. Las fórmulas tubulares funcionan de manera diferente al emplear polímeros formadores de película que envuelven cada pelo de pestaña como un cilindro distinto. Estos tubos permanecen intactos hasta que encuentran una combinación específica de agua tibia y presión suave.

La transición a una fórmula tubular requiere un cambio en tu técnica de eliminación. Debes abandonar los limpiadores tradicionales a base de aceite, que son ineficaces contra estos polímeros sintéticos, y en su lugar, depender de la mecánica de la saturación y el deslizamiento.

  1. Limpia la base de las pestañas. Asegúrate de que tus párpados estén libres de aceites, cremas o corrector residual. Cualquier producto a base de lípidos en la piel puede interferir con la forma en que los polímeros se adhieren a las raíces de las pestañas. Usa un disco de algodón húmedo para pasar por la línea de las pestañas y deja que se seque al aire durante treinta segundos.
  2. Aplica con un movimiento de vaivén. Carga el cepillo y comienza en la base misma de tus pestañas. Mueve el cepillo de lado a lado para anclar firmemente los polímeros. Levanta el cepillo recto hasta las puntas en un movimiento fluido para construir la estructura tubular uniforme.
  3. Aplica una segunda capa. Si deseas más longitud, aplica tu segunda capa mientras la primera aún está húmeda. Esperar a que la fórmula se seque resultará en grumos, ya que los polímeros secos son difíciles de aplicar una vez fijados. Detente en dos capas para evitar que los tubos se vuelvan demasiado pesados.
  4. Satura con agua tibia. Para retirar el rímel al final del día, salpica agua tibia directamente sobre tus párpados cerrados. Debes esperar a que el agua empape los tubos durante al menos treinta segundos. Sentirás que los tubos se ablandan significativamente.
  5. Desliza los tubos. Usando tu dedo índice y pulgar, pellizca suavemente las pestañas húmedas y desliza los dedos hacia las puntas. Los tubos se deslizarán en una sola pieza. No tires ni jales con fuerza; los tubos deben desprenderse con casi cero resistencia.
La eficacia de una fórmula tubular reside en su eliminación a base de agua, no en su aplicación.