Aplicar colorete en la nariz y los ojos
La colocación del pigmento sobre el puente de la nariz y los párpados crea una sensación de armonía que a menudo carece la aplicación aislada en las mejillas. Al tratar el centro del rostro como un lienzo para el color, atraes la mirada horizontalmente, lo que puede acortar la apariencia de la nariz y iluminar el área periorbital.
Este método se basa en la consistencia de la saturación. Si el color es demasiado opaco en los párpados pero translúcido en las mejillas, el efecto parece desarticulado en lugar de intencional.
- Selecciona la textura adecuada. Elige una fórmula cremosa para un acabado jugoso y similar a la piel, o en polvo para mayor duración. Las texturas cremosas son más indulgentes para las principiantes, ya que se pueden difuminar con el calor de las yemas de los dedos. Evita los productos con purpurina gruesa, ya que aparecerán desiguales en el puente de la nariz.
- Aplica primero en las mejillas. Comienza aplicando pigmento en las manzanas de tus mejillas. Difumina hacia la línea del cabello para asegurarte de que tienes una base de color establecida. No apliques en exceso aquí; empieza con una capa ligera que se pueda intensificar más tarde si es necesario.
- Cierra la brecha sobre la nariz. Usando el producto residual en tu brocha o una pequeña cantidad de pigmento fresco, barre la brocha ligeramente sobre el puente de la nariz. Asegúrate de que el color conecte los dos puntos de las mejillas. Mantén la aplicación concentrada en el punto más alto del puente de la nariz para evitar arrastrar el rostro hacia abajo.
- Define el área de los ojos. Aplica una pequeña cantidad del mismo colorete en el párpado, centrándote en la cuenca y la esquina exterior. Esto unifica el color del rostro. Asegúrate de que no haya una línea nítida entre la sombra del párpado y la piel por encima del pómulo.
- Difuminado final. Toma una brocha de polvos grande y limpia y pásala por todo el perímetro del área sonrosada. Esto elimina el exceso de pigmento y asegura que los bordes estén suficientemente difuminados. El objetivo es un aspecto suave y difuminado, no un bloque de color concentrado.
Una paleta de colores unificada en todo el rostro crea un aspecto natural e intencional.