Ajusta el tono de tu colorete a tu subtono

El colorete no es simplemente un color que prefieres. Es un pigmento que armoniza o desentona con el subtono de tu piel, que es el matiz que se encuentra debajo de tu color superficial. El subtono se determina por la mezcla de longitudes de onda roja, amarilla y azul en tus vasos sanguíneos y la distribución de melanina en tu dermis. Este subtono permanece constante a lo largo de tu vida, independientemente de lo bronceada o pálida que se ponga tu piel.

El tono de colorete incorrecto puede hacerte parecer cetrina, cenicienta o desconectada de tu rostro. El correcto realza tu rubor natural y se siente como si emergiera de dentro de tu piel. Determinar el subtono requiere una prueba sencilla, y combinar el colorete con él es una cuestión de lógica más que de tendencia o preferencia.

  1. Comprueba el color de tus venas a la luz natural. Observa el interior de tu muñeca o la parte inferior de tu antebrazo a la luz del día, no a la luz artificial. Si tus venas parecen azules o moradas, es probable que tengas subtonos fríos. Si parecen verdosas o teñidas de oliva, eres cálida. Si las venas parecen cambiar entre azul y verde o si no puedes distinguir una dirección clara, eres neutra. Esta prueba funciona independientemente de la profundidad de la piel, ya que el subtono opera de forma independiente de la melanina superficial.
  2. Prueba cómo reacciona tu piel a las joyas de metal. Lleva una joya de plata en una muñeca y una de oro en la otra durante varios minutos. A la luz natural, observa qué metal parece realzar tu piel y cuál se ve apagado o cobrizo contra ella. Si la plata complementa tu tez y el oro parece ir en tu contra, eres fría. Si el oro se ve armonioso y la plata parece plana o gris, eres cálida. Si ambos metales se ven igualmente favorecedores, eres neutra. Esta prueba refleja cómo los subtonos interactúan con las longitudes de onda de luz cálida y fría.
  3. Aplica muestras de colorete en tus pómulos a la luz del día. Selecciona dos o tres candidatos a colorete: una tonalidad con tendencia cálida, una con tendencia fría y una neutra si es posible. Pruébalos en las manzanas de tus mejillas a la luz natural del día. Un colorete alineado con tu subtono parecerá fundirse a la perfección con tu piel y realzará tu rubor natural. Un tono desalineado parecerá que se asienta sobre tu piel, se ve turbio o crea una capa artificial. Tómate un momento para observar cada tono durante al menos treinta segundos, ya que el ojo se adapta y el efecto real se aclara.
  4. Compara cómo interactúa cada tono con tu tez general. Dirígete a un espejo con buena luz natural, o colócate cerca de una ventana. Observa cómo funciona cada tono de colorete, no de forma aislada, sino junto con tu tono de piel, color de cabello y color de ojos. Un tono de colorete verdaderamente correcto hará que tus ojos parezcan más brillantes y tu tez más cohesiva. No llamará la atención sobre sí mismo como un elemento separado. Si un tono hace que tu piel parezca más radiante o te hace parecer más saludable, es probable que esté alineado con tu subtono. Si te hace parecer cansada, cetrina o demasiado cálida o fría, está mal emparejado.
  5. Compara con familias de colores específicas para subtonos. Los subtonos fríos suelen verse mejor en tonos de colorete que se inclinan hacia rosa, rosa, baya, malva y tonos ciruela fríos. Los subtonos cálidos armonizan con melocotón, albaricoque, coral cálido, terracota cálido y bronce cálido. Los subtonos neutros pueden usar la mayoría de los tonos con éxito, pero se inclinan hacia los rojos puros, rosas puros y corales equilibrados que no tienden demasiado a lo cálido ni a lo frío. Crea una pequeña lista de referencia de tonos específicos y combinaciones de subtonos de productos que hayas probado. Esto se convierte en tu guía personal al comprar nuevas formulaciones de colorete.
Un tono de colorete correcto armoniza con tu subtono y parece surgir desde dentro de tu piel, no asentarse sobre ella.