Dominando las técnicas de corrección

Comprender la diferencia entre el corrector iluminador y el corrector de color consiste en saber qué pretendes abordar en tu rostro. El corrector iluminador sirve para realzar y levantar, mientras que la corrección de color se basa en la teoría del color para neutralizar tonos no deseados. Ambos son herramientas funcionales en un kit de maquillaje, siempre que se apliquen con moderación.

La aplicación correcta requiere conocer las propiedades de los productos elegidos. El difuminado adecuado es la única forma de asegurar que estas fórmulas parezcan piel en lugar de una máscara. Procede con mano ligera para evitar la acumulación de textura.

  1. Prepara la superficie. Comienza con la piel limpia e hidratada. Deja que tu crema hidratante se asiente durante al menos cinco minutos antes de aplicar cualquier pigmento. Aplicar maquillaje sobre la piel húmeda a menudo provoca una distribución desigual y que el producto se deslice.
  2. Aplica el corrector de color. Evalúa el área objetivo de decoloración. Usa un corrector con tonos melocotón o naranja para sombras azuladas, o un corrector verdoso para zonas con rojeces persistentes. Deposita una cantidad mínima de producto directamente sobre la zona descolorida. Da toquecitos en los bordes para difuminar el pigmento sin arrastrarlo sobre la piel.
  3. Aplica la capa base. Aplica tu base de maquillaje o tinte para la piel sobre el área corregida. Usa un movimiento de presionar con una esponja húmeda en lugar de uno de arrastrar para evitar mover el corrector de debajo. Tu objetivo es crear una transición uniforme entre el área corregida y el resto de tu rostro.
  4. Añade corrector iluminador. Selecciona un tono uno o dos tonos más claro que tu base para iluminar. Coloca un pequeño punto en la esquina interior de tu ojo y en la esquina exterior, arrastrándolo ligeramente hacia arriba. Esta colocación crea un levantamiento óptico. Difumina los bordes en tu base con una brocha suave.
  5. Fija con polvos. Aplica una ligera capa de polvos translúcidos fijadores sobre las áreas donde aplicaste productos en crema. Utiliza una brocha pequeña y esponjosa para distribuir los polvos de manera uniforme. Esto evita que los productos se cuarteen durante el día. Concéntrate en el área debajo de los ojos y los lados de la nariz.
La corrección de color oculta el tono; el corrector iluminador añade luz.