Ajustar el corrector a la mandíbula
La mayoría de las pruebas de cosméticos se realizan en la parte interior de la muñeca o en el dorso de la mano, áreas que rara vez coinciden con la densidad de pigmento de la piel del rostro. La piel de la línea de la mandíbula sirve como el puente ideal entre el cuello y la cara, proporcionando el terreno neutro más preciso para la coincidencia de color. Seleccionar un tono aquí asegura una transición perfecta al disimular imperfecciones en otros lugares.
Un producto que desaparece en la línea de la mandíbula desaparecerá en cualquier otro lugar del rostro. Este método elimina el contraste común entre un rostro pálido y un cuello más oscuro o una tez descolorida.
- Limpiar y preparar. Comienza con el rostro limpio, libre de cualquier residuo de producto, aceite o hidratante. La piel debe estar en su estado natural para percibir el subtono real. Usa un limpiador suave y seca dando golpecitos con un paño suave.
- Probar los candidatos potenciales. Selecciona tres tonos de corrector que parezcan más cercanos a tu tono de piel. Aplica un trazo vertical de cada color a lo largo de la línea de la mandíbula, extendiéndolo desde la parte inferior de la oreja hacia la barbilla. No difumines estos trazos de inmediato.
- Evaluar la transición. Deja que los pigmentos reposen durante tres minutos para observar una posible oxidación. El tono que se desvanece por completo en la piel, sin crear un halo claro u oscuro, es el que coincide. Observa la transición tanto hacia la mejilla como hacia el cuello.
- Confirmar con luz natural. Acércate a una ventana o a un área exterior para ver las muestras a la luz natural. La iluminación artificial a menudo contiene tonos amarillos o azules que oscurecen la coincidencia real. Limpia los tonos que no coinciden con un paño limpio y húmedo.
Un corrector que desaparece en tu línea de mandíbula es el único que necesitas.