El Método del Triángulo para el Corrector
Los métodos más tradicionales para disimular la zona de los ojos implican aplicar producto directamente debajo de la línea de las pestañas. Esto a menudo provoca que el producto se asiente en las líneas finas y cree una separación antinatural del color. El método del triángulo utiliza una colocación más amplia para dirigir la luz hacia el centro del rostro.
Al extender el producto hacia la mejilla, se crea una transición fluida que aligera el peso visual de la zona debajo de los ojos. Este enfoque se basa en capas finas y uniformes en lugar de una saturación pesada.
- Prepara el lienzo. Limpia la piel y aplica una pequeña cantidad de crema para ojos. Deja que la crema se absorba por completo durante al menos tres minutos antes de continuar. Aplicar maquillaje sobre la piel húmeda o grasa hará que el corrector migre.
- Dibuja el perímetro. Con un aplicador o una brocha sintética, dibuja una línea desde la esquina interior del ojo hasta la parte superior del pómulo. Extiende la línea diagonalmente hacia la esquina exterior del ojo. Asegúrate de que las líneas sean limpias y no excesivamente gruesas.
- Rellena el centro. Rellena suavemente el área dentro del perímetro que acabas de crear. No acerques el producto a menos de unos milímetros de la línea de las pestañas inferiores. Aplicar producto directamente contra las pestañas es lo que provoca que se formen pliegues.
- Difumina hacia afuera. Usando una esponja húmeda, presiona el producto sobre la piel con un movimiento de puntos. Empieza por los bordes exteriores y muévete hacia adentro, hacia el lagrimal. Evita arrastrar la esponja, ya que esto eliminará el pigmento que acabas de aplicar.
- Fija el área. Si eres propensa a que se te formen pliegues, aplica una cantidad microscópica de polvo translúcido con una brocha pequeña y esponjosa. Presiona la brocha sobre la piel en lugar de barrerla. Menos es más para mantener el acabado.
El objetivo es redistribuir la luz, no cubrir por completo la zona de los ojos.