La utilidad de sellar tu base
El sellado es una técnica de aplicar una capa generosa de polvo translúcido sobre productos líquidos o en crema y dejar que repose antes de retirar el exceso. La idea errónea común es que este método crea una máscara permanente y pesada que se asienta en las líneas finas. En la práctica, el proceso utiliza el calor corporal para fijar bases y correctores, asegurando que permanezcan en su lugar sin moverse a lo largo del día.
Cuando se ejecuta correctamente, el sellado ofrece una apariencia pulida y una mayor duración en áreas específicas del rostro. Es un enfoque impulsado por la utilidad del maquillaje, no un medio para ocultar la textura de la piel o crear una superficie artificial.
- Prepara el área. Comienza con una capa de corrector o base recién difuminada. Asegúrate de que la zona debajo de los ojos esté completamente lisa y libre de pliegues. Si comienzas el proceso de sellado sobre producto ya asentado, el polvo fijará la imperfección en su sitio.
- Carga la herramienta. Presiona tu esponja de maquillaje seca o borla en el polvo suelto translúcido. Necesitas una capa visible de producto en el aplicador. No frotes el polvo en la herramienta; deja que repose en la superficie para una aplicación gruesa y uniforme.
- Presiona y deposita. Presiona suavemente el aplicador cargado sobre las áreas que necesiten fijación, como debajo de los ojos o el centro de la frente. No frotes ni deslices. Quieres una capa distinta de polvo sobre la piel para absorber la humedad de tu maquillaje líquido.
- Espera a que se fije. Deja el polvo sin tocar durante tres a cinco minutos. Durante este tiempo, el calor de tu cuerpo fusionará el polvo con tu corrector. Este proceso permite que la fórmula se seque sin necesidad de mantenimiento constante.
- Retira el exceso y finaliza. Usa un pincel suave y grande para barrer el exceso de polvo. Muévete con un ligero movimiento circular hasta que no queden residuos visibles. La piel debe sentirse seca al tacto y parecer mate sin verse calcárea.
El sellado es un proceso térmico que fija los productos en crema; no es una cura para una mala aplicación.