Los Seis Puntos de la Colocación del Iluminador
El iluminador es una herramienta para dirigir la luz. Cuando se aplica correctamente, imita la forma en que la luz natural incide en los planos superiores del rostro, lo que resulta en un acabado saludable y luminoso. Cuando se aplica sin lógica, interrumpe la textura de la piel y atrae la atención hacia áreas que requieren sombra en lugar de iluminación.
El objetivo es mantener un aspecto de brillo suave seleccionando solo las superficies que sobresalen físicamente de la estructura ósea. Al limitar el producto a las siguientes seis zonas, creas dimensión sin recurrir a un brillo pesado.
- El pómulo superior. Localiza el punto más alto de tu pómulo, justo debajo de la cuenca del ojo. Usa un pequeño abanico o una brocha para fijar para aplicar un barrido ligero de producto. Asegúrate de detenerte antes de llegar al borde orbital del ojo para mantener el brillo contenido.
- El puente de la nariz. Aplica una línea vertical por el centro del puente de la nariz, deteniéndote en la punta. Mantén la línea estrecha; si se ensancha, añadirás volumen a la nariz en lugar de altura. Difumina los bordes sobre la piel hasta que el producto sea indistinguible.
- El arco de Cupido. Deposita una cantidad diminuta de producto en el centro de la línea del labio superior. Esto sirve para captar la luz y definir el pico natural del labio. Evita arrastrar el iluminador hacia las comisuras de la boca.
- El arco de la ceja. Aplica una pequeña cantidad de producto directamente debajo de la cola de la ceja. Esto aclara el arco de la ceja y abre la zona de los ojos. Usa un acabado mate o satinado para evitar llamar la atención sobre los pelos finos.
- La esquina interior. Coloca un punto de iluminador en el lagrimal de cada ojo. Esto aporta luz a una zona naturalmente sombreada, creando un efecto de descanso. Difumina ligeramente hacia afuera para evitar un cúmulo concentrado de producto.
- El centro del mentón. Aplica un toque final y ligero en el centro del mentón. Esto crea equilibrio al reflejar la luz que incide en la mitad superior del rostro. Mantén el radio pequeño.
El iluminador es una herramienta para dirigir la luz, no para cambiar la forma de tu rostro.