Identifica tu subtono de piel

Determinar el subtono de la piel es una cuestión de observación en lugar de adivinación. A diferencia del tono de piel superficial, que puede fluctuar debido a la exposición al sol o a los cambios estacionales, tu subtono permanece constante a lo largo de tu vida.

Comprender la sutil diferencia entre los pigmentos fríos y cálidos permite seleccionar tonos de base y paletas de colores que armonicen con tu piel en lugar de chocar contra ella. Este proceso se basa en la luz natural y algunas pruebas controladas.

  1. Observa tus venas. Coloca la parte interior de tu muñeca bajo luz solar natural directa. Observa la coloración de las venas visibles debajo de la piel. Si parecen azules o moradas, tu subtono es típicamente frío. Si parecen verdes o de tono oliva, tu subtono es probablemente cálido.
  2. La prueba de contraste de joyas. Sostén una joya de plata contra tu piel, seguida de una joya de oro. Observa qué metal hace que tu piel se vea más clara y uniforme. La plata suele resaltar los subtonos fríos, mientras que el oro tiende a complementar los subtonos cálidos.
  3. Comparación con papel. Sostén una hoja de papel blanco liso junto a tu rostro frente a un espejo. Observa el color de tu piel en comparación con el blanco puro del papel. Si tu piel se ve amarilla, dorada o de tono melocotón, eres cálida. Si aparece rosada, de tono rosa o azulada, eres fría.
  4. Análisis de la reacción al sol. Reflexiona sobre cómo se comporta tu piel después de un tiempo prolongado al sol. Si te quemas fácilmente y te pones rosada, tienes subtonos fríos. Si te bronceas fácilmente y rara vez te quemas, tu piel probablemente posee pigmentos más cálidos y dorados.
El subtono es el color silencioso bajo la superficie, no el tono de piel en sí.