Identifica tu subtono de piel
Determinar el subtono de la piel es una cuestión de observación en lugar de adivinación. A diferencia del tono de piel superficial, que puede fluctuar debido a la exposición al sol o a los cambios estacionales, tu subtono permanece constante a lo largo de tu vida.
Comprender la sutil diferencia entre los pigmentos fríos y cálidos permite seleccionar tonos de base y paletas de colores que armonicen con tu piel en lugar de chocar contra ella. Este proceso se basa en la luz natural y algunas pruebas controladas.
- Observa tus venas. Coloca la parte interior de tu muñeca bajo luz solar natural directa. Observa la coloración de las venas visibles debajo de la piel. Si parecen azules o moradas, tu subtono es típicamente frío. Si parecen verdes o de tono oliva, tu subtono es probablemente cálido.
- La prueba de contraste de joyas. Sostén una joya de plata contra tu piel, seguida de una joya de oro. Observa qué metal hace que tu piel se vea más clara y uniforme. La plata suele resaltar los subtonos fríos, mientras que el oro tiende a complementar los subtonos cálidos.
- Comparación con papel. Sostén una hoja de papel blanco liso junto a tu rostro frente a un espejo. Observa el color de tu piel en comparación con el blanco puro del papel. Si tu piel se ve amarilla, dorada o de tono melocotón, eres cálida. Si aparece rosada, de tono rosa o azulada, eres fría.
- Análisis de la reacción al sol. Reflexiona sobre cómo se comporta tu piel después de un tiempo prolongado al sol. Si te quemas fácilmente y te pones rosada, tienes subtonos fríos. Si te bronceas fácilmente y rara vez te quemas, tu piel probablemente posee pigmentos más cálidos y dorados.
El subtono es el color silencioso bajo la superficie, no el tono de piel en sí.