Cómo refrescar una base pesada a las 3 p.m.
El maquillaje que parece fresco a las 8 a.m. pero pesado a las 3 p.m. es un subproducto común de la acumulación de producto y la producción de grasa en la piel. Cuando los pigmentos se asientan en la textura de la piel, se estancan, resaltando en lugar de ocultar la irregularidad. Esto rara vez es un fallo del producto en sí, sino más bien un fallo de la relación de aplicación inicial.
Corregir esto requiere un cambio en la forma en que mantienes la capa a lo largo del día. Debes aprender a eliminar el exceso sin empezar de cero.
- Elimina los aceites superficiales. Toma un pañuelo limpio y seco y presiónalo firmemente contra la zona T y las mejillas. No frotes ni deslices el pañuelo sobre la piel, ya que esto desplazará el pigmento de la base. Simplemente presiona para absorber el sebo que ha surgido a lo largo del día.
- Rehidrata el pigmento. Toma una esponja de maquillaje humedecida y rocíala ligeramente con agua o un spray fijador neutro. Usa el lado redondeado para dar toquecitos sobre las áreas donde el maquillaje se ve apelmazado. La humedad reactivará los pigmentos secos y permitirá que se redistribuyan de manera más uniforme sobre la superficie de la piel.
- Redistribuye con precisión. Usando la misma esponja, realiza movimientos pequeños y circulares en las áreas donde la base se ha asentado en las líneas finas. Al mover suavemente el producto de un lado a otro, liberas el agarre que el pigmento tiene sobre la textura de la piel. Este efecto suavizante disminuye la apariencia de una máscara pesada.
- Fija el acabado. Aplica una capa muy fina de polvos translúcidos solo en el centro de la frente, los lados de la nariz y la barbilla. No apliques polvos en todo el rostro, ya que esto recreará el acabado pesado y excesivo que intentas evitar. Deja intactos los puntos altos de las mejillas y el perímetro del rostro.
El objetivo no es reaplicar, sino redistribuir lo que ya está presente en la piel.