Cómo aplicar una base perfecta

Una base impecable se logra con la preparación correcta de la piel y la técnica de aplicación en capas finas.

La base perfecta es la que no parece base, y eso solo se logra cuando entiendes que menos siempre es más.

  1. Preparar la piel. Limpia el rostro y aplica hidratante según tu tipo de piel. Deja que se absorba completamente antes de continuar, esto evita que la base se vea irregular o se separe.
  2. Elegir la herramienta. Usa una esponja húmeda para un acabado natural o una brocha densa para más cobertura. La esponja se aplica dando toquecitos, la brocha con movimientos circulares pequeños.
  3. Aplicar en el centro. Coloca la base en el centro del rostro y extiende hacia afuera. Comienza con poca cantidad, siempre puedes añadir más pero es difícil quitar exceso.
  4. Difuminar los bordes. Asegúrate de que no haya líneas visibles en la mandíbula, hairline o alrededor de las orejas. La base debe desvanecerse de manera imperceptible en la piel natural.