El orden de aplicación correcto para los aceites faciales

La secuencia en la que aplicas los productos de cuidado de la piel determina qué tan eficazmente funcionan. Un punto común de confusión es si un aceite facial debe preceder o seguir a tu crema hidratante diaria. En una secuencia adecuada de cuidado de la piel, la regla es pasar de productos a base de agua a productos a base de aceite.

Aplicar un aceite antes de una crema hidratante a base de agua crea una barrera que impide que esta última penetre en la piel. Por lo tanto, el aceite siempre debe ser el último paso en tu rutina nocturna para sellar las capas anteriores.

  1. Limpia y humedece. Comienza con el rostro limpio para eliminar la suciedad y los aceites del día. Seca la piel con una toalla hasta que esté ligeramente húmeda en lugar de empapada. Aplicar productos sobre la piel húmeda ayuda a la absorción de tus tratamientos a base de agua.
  2. Aplica tu hidratante. Distribuye una cantidad de hidratante del tamaño de una moneda pequeña de forma uniforme por todo el rostro y cuello. Masajea el producto hasta que sea casi completamente absorbido por la piel. Este paso proporciona la hidratación que tu piel necesita antes de sellarla.
  3. Calienta el aceite. Dispensa dos o tres gotas de aceite facial en las palmas de tus manos. Frota tus manos brevemente para calentar el producto. Calentar el aceite reduce su consistencia, permitiendo una distribución más uniforme sobre la superficie de la piel.
  4. Presiona sobre la piel. Presiona suavemente tus palmas sobre las mejillas, la frente y el mentón. No frotes vigorosamente, ya que esto podría alterar la hidratante aplicada en el paso anterior. El movimiento de presionar asegura que el aceite se quede en la superficie de la piel para crear un sello protector.
Las capas a base de agua proporcionan hidratación; las capas a base de aceite aseguran que permanezca allí.