Dominando la doble limpieza
La doble limpieza es la práctica de lavar el rostro en dos fases distintas. La primera fase utiliza un limpiador a base de aceite para disolver el sebo, el protector solar y los residuos superficiales. La segunda fase utiliza un limpiador a base de agua para eliminar las impurezas restantes de la piel.
Esta secuencia asegura que la superficie de la piel esté limpia sin el uso de fricción física. Es un cambio necesario para quienes usan protector solar o maquillaje pesado durante el día.
- Aplica un limpiador a base de aceite sobre la piel seca. Dispensa una pequeña cantidad de aceite o bálsamo limpiador sobre las palmas secas. Masajea suavemente el producto por todo el rostro con movimientos circulares, prestando atención a las áreas donde se acumula el maquillaje o el protector solar. Este paso funciona emulsionando las partículas lipídicas de la superficie de la piel.
- Emulsiona con agua tibia. Añade una pequeña cantidad de agua tibia a las manos y masajea la piel de nuevo. El aceite se convertirá en una textura lechosa a medida que comience a deshacerse. Continúa este movimiento durante treinta segundos para asegurar una cobertura completa.
- Enjuaga y sigue con un limpiador a base de agua. Enjuaga bien el aceite con agua tibia. Aplica una cantidad del tamaño de un guisante de un limpiador suave a base de agua sobre la piel húmeda y masajea suavemente. Este paso elimina los residuos de aceite restantes y cualquier impureza soluble en agua que haya quedado.
- Seca a toques. Enjuaga el rostro completamente hasta que el agua salga clara. Usa una toalla limpia y suave para secar la piel a toques. No frotes el rostro, ya que esto causa fricción innecesaria en la barrera de humedad.
La eficacia en la limpieza no se trata tanto de la fuerza como de la química de los productos elegidos.