Cómo distinguir la sequedad de la deshidratación

Distinguir entre piel seca y piel deshidratada es una cuestión de entender tu tipo de piel frente a su estado actual. La piel seca es un tipo de piel caracterizado por una falta de producción de grasa natural, mientras que la deshidratación es una afección causada por una falta de agua en las capas superiores de la piel. Dado que ambas resultan en una sensación de tirantez o incomodidad, a menudo se confunden.

Comprender la diferencia es esencial para la selección de productos. Aplicar aceites pesados en piel deshidratada puede no resolver el problema subyacente de retención de agua, al igual que aplicar solo humectantes en piel seca puede no prevenir la pérdida de agua transepidérmica.

  1. Realiza una limpieza profunda. Utiliza un limpiador suave y no espumoso para eliminar toda la suciedad de la superficie. Seca la piel con una toalla de algodón limpia. No apliques sueros ni cremas hidratantes de inmediato.
  2. Espera la ecualización. Deja que tu piel repose al descubierto durante diez minutos. Durante este tiempo, observa cómo se siente la piel. No te toques la cara ni la expongas a corrientes de aire directas.
  3. Evalúa la respuesta táctil. Si la piel se siente tirante, con picazón o muestra líneas finas al sonreír, anota las áreas específicas. Comprueba si los poros parecen dilatados o si hay descamación visible.
  4. Aplica un producto diagnóstico. Aplica un humectante puro como la glicerina en una zona y un aceite facial en otra. Observa cuál proporciona alivio inmediato. Los humectantes calman la deshidratación, mientras que los aceites calman la sequedad.
La sequedad es una escasez de grasa; la deshidratación es una escasez de agua.