Presentamos el Ácido Láctico en tu rutina
El ácido láctico funciona disolviendo el pegamento intercelular que mantiene las células opacas y muertas adheridas a la superficie de la piel. A diferencia de los exfoliantes mecánicos, que proporcionan una fricción física que puede ser impredecible, los exfoliantes líquidos ofrecen una aplicación uniforme. Este protocolo se centra en establecer un ritmo constante para mejorar la textura de la superficie a lo largo de un mes.
El objetivo principal es la consistencia en lugar de la intensidad. Acelerar el proceso aumentando la frecuencia provocará un deterioro de la barrera en lugar de una piel suave.
- Comienza la fase introductoria. Limpia tu rostro y asegúrate de que esté completamente seco antes de la aplicación. Aplica dos o tres gotas de una solución de ácido láctico al cinco por ciento en las yemas de los dedos y presiona sobre la piel. Deja que el producto se absorba durante diez minutos antes de aplicar una crema hidratante sencilla y sin fragancia. Repite solo una vez durante esta semana.
- Establece una cadencia constante. Si no se produjo irritación durante la primera semana, aumenta la aplicación a dos veces por semana. Espacia estas aplicaciones al menos tres días para permitir que la piel se recupere. Mantén el mismo método de aplicación, asegurándote de que la piel permanezca hidratada con una crema hidratante básica después.
- Finaliza la frecuencia. Aumenta el uso a cada dos noches, alternando con una noche de descanso. El objetivo es alcanzar un estado estable en el que el producto sea eficaz sin causar enrojecimiento o tirantez. Si notas algún signo de sensibilidad, vuelve inmediatamente a la cadencia de la segunda semana.
- Observa y refina. Para la cuarta semana, la piel debería estar acostumbrada al régimen. Continúa con la frecuencia de cada dos noches, a menos que la piel indique que necesita más tiempo de recuperación. Utiliza esta semana para evaluar la textura general y determinar si la concentración actual es apropiada.
La consistencia proporciona mejores resultados que una alta concentración o una frecuencia excesiva.