Doble limpieza para piel grasa
La doble limpieza consiste en usar un limpiador a base de aceite seguido de un limpiador a base de agua para eliminar la suciedad. Aunque a menudo se asocia con la eliminación de maquillaje pesado, la práctica es útil para controlar la piel grasa porque el aceite disuelve el aceite. Al eliminar eficazmente las impurezas superficiales, se previene la acumulación que contribuye a una tez apagada.
Este método prioriza la exhaustividad sobre la intensidad. No estás frotando tu rostro, sino emulsionando la grasa superficial para asegurar que los poros queden libres de residuos.
Sigue esta rutina por la noche para resetear tu piel después de un día completo.
- Aplicar aceite sobre la piel seca. Dispensa una pequeña cantidad de limpiador a base de aceite en las palmas de las manos secas. Masajea el producto sobre el rostro seco con movimientos circulares. Concéntrate en la nariz y la frente, donde la producción de grasa es mayor. Este paso disuelve el protector solar y el sebo.
- Añadir agua para activar. Humedece tus manos con agua tibia y masajea tu rostro de nuevo. El aceite se convertirá en una textura lechosa. Esta transición confirma que el aceite está eliminando la suciedad de tus poros.
- Continuar con un gel a base de agua. Aplica un limpiador en gel sobre el rostro húmedo. Masajea durante un minuto completo para asegurar que se eliminen todos los restos del primer limpiador a base de aceite. Enjuaga bien con agua tibia hasta que la piel se sienta limpia pero no tirante.
- Secar el rostro con toques. Utiliza una toalla suave y limpia para secar tu rostro con toques. No frotes la piel, ya que la fricción aumenta el calor y la sensibilidad. Tu rostro debe sentirse equilibrado y listo para la hidratación posterior.
El aceite disuelve el aceite; úsalo a tu favor para mantener los poros limpios.