Manteniendo la integridad del cabello después de la coloración

El mantenimiento del cabello después de la coloración es una cuestión de reequilibrar los niveles de pH. Cuando el cabello se tiñe, el ambiente alcalino necesario para abrir la cutícula deja el mechón vulnerable y propenso a enredarse. Los enjuagues ácidos sirven para neutralizar este estado, animando a la cutícula a alisarse y mejorar la reflexión de la luz.

Este proceso no altera tu color. Aborda estrictamente la textura superficial y el brillo del tallo del cabello.

Realiza esto solo en cabello que haya sido tratado al menos 48 horas antes para permitir que la cutícula se asiente.

  1. Prepara la solución. Mezcla una parte de vinagre de manzana con cuatro partes de agua destilada en un recipiente grande. Se prefiere el agua destilada para evitar depósitos minerales del agua del grifo que pueden apagar el color. Remueve la mezcla suavemente para asegurar una dilución consistente.
  2. Lava el cabello. Lava tu cabello con un champú de pH bajo y seguro para el color. Enjuaga a fondo hasta que no queden burbujas de jabón en el agua. No te saltes este paso; los residuos impedirán que el enjuague ácido entre en contacto con la cutícula.
  3. Aplica el enjuague. Inclina la cabeza hacia atrás y vierte el enjuague diluido lentamente sobre el cuero cabelludo y a lo largo de los mechones. Asegúrate de que cada hebra esté saturada. Deja que la mezcla repose durante sesenta segundos, luego enjuaga con agua fresca y filtrada.
  4. Sellado final. Aplica un acondicionador ligero solo en los medios y puntas. Esto asegura que el cabello permanezca flexible después del tratamiento ácido. Enjuaga una vez más y seca dando palmaditas con una toalla de microfibra.
Una cutícula más plana crea una superficie más lisa, que es el principal impulsor del brillo percibido.