La técnica del flequillo lateral

El flequillo lateral ofrece una transición estructural entre un corte de pelo y el marco del rostro. A diferencia de los flequillos rectos, la variedad lateral se basa en la tensión direccional durante el proceso de secado para mantener su ángulo. La precisión en la colocación inicial es la variable principal que determina si el flequillo descansa contra la frente o pierde su forma.

Ejecutar este look requiere un equipo mínimo, centrándose en cambio en la manipulación térmica. Una técnica adecuada asegura que el cabello conserve el barrido deseado sin necesidad de un exceso de producto.

  1. Comienza con el cabello húmedo. Humedece bien la zona del flequillo con un pulverizador. El cabello debe ser maleable para restablecer el patrón de crecimiento. No intentes peinar el cabello seco, ya que la cutícula resistirá la dirección deseada.
  2. Define la raya. Determina la ubicación de tu raya preferida mientras el cabello está húmedo. Peina el cabello a través de la frente hacia el lado opuesto del rostro. Esto crea la tensión necesaria para favorecer el barrido.
  3. Dirige con tensión. Sujeta el cabello por las raíces con un cepillo redondo, tirando en un ligero ángulo diagonal. Dirige el aire del secador directamente a la zona de la raíz mientras mantienes el cabello tenso. Sigue el movimiento del cepillo a medida que te desplazas hacia las puntas.
  4. Contrarresta el movimiento. Cepilla el cabello en la dirección opuesta al barrido final deseado mientras secas. Esta técnica hace que las raíces se levanten, evitando que el flequillo caiga plano sobre la piel.
  5. Enfría la cutícula. Una vez que el cabello esté completamente seco, termina con una ráfaga de aire frío. Este paso sella la cutícula y fija la forma en su lugar. Evita manipularlo en exceso hasta que el cabello alcance la temperatura ambiente.
La tensión direccional es el factor más importante para la longevidad del flequillo.