Encuentra la longitud de lob ideal

El lob, o long bob, sigue siendo un estándar por su utilidad y adaptabilidad. Se sitúa entre la barbilla y la clavícula, ofreciendo la estructura de un corte corto con la versatilidad del pelo largo. Conseguir un look equilibrado depende de dónde caigan los extremos en relación con tu barbilla y cuello.

La selección correcta de la longitud crea armonía visual, atrayendo la atención hacia los rasgos deseados mientras suaviza otros. Esta guía se centra en identificar la forma de tu rostro para determinar el punto final más favorecedor para tu pelo.

  1. Mide la forma de tu rostro. Ponte frente a un espejo con el pelo completamente recogido. Observa el punto más ancho de tu cara: la frente, los pómulos o la mandíbula. Compara la longitud de tu rostro con su anchura para determinar si es ovalado, redondo, cuadrado o en forma de corazón.
  2. Identifica el punto de referencia. Para rostros redondos, busca una longitud por debajo de la barbilla para alargar la silueta. Si tu rostro es cuadrado, una longitud ligeramente por debajo de la clavícula suaviza la mandíbula. Los rostros ovalados permiten cualquier longitud entre la barbilla y la clavícula.
  3. Sujeta tu pelo para probar. Recoge tu pelo en la nuca y dóblalo hacia arriba hasta la longitud deseada. Usa horquillas para asegurar los extremos contra tu cuello. Camina y observa el perfil desde varios ángulos para comprobar la distribución del peso.
  4. Revisa la intersección con la clavícula. Observa cómo el pelo roza la clavícula. El pelo que se apoya directamente en el hueso a menudo se dobla hacia afuera debido al contacto con los hombros. Decide si prefieres un estilo recto que se doble hacia adentro, que quede por encima del hueso, o una longitud texturizada que roce los hombros.
La longitud de un lob se determina por dónde quieres que la mirada se fije en el rostro.