El cepillo redondo correcto para cabello fino y liso

El cabello fino y liso carece de la densidad estructural para soportar herramientas de estilismo pesadas. Al elegir un cepillo redondo, el objetivo es maximizar el levantamiento en la raíz y crear una tensión suave a lo largo de las longitudes sin causar daño mecánico.

Seleccionar el diámetro o material incorrecto a menudo resulta en que el cabello se enrede alrededor del barril o en una exposición excesiva al calor. Céntrate en cepillos que proporcionen agarre y distribución del calor en lugar de fuerza bruta.

  1. Prepara con humedad. Comienza cuando tu cabello esté aproximadamente al ochenta por ciento seco. Secar en exceso antes de cepillar provoca fricción innecesaria, mientras que la humedad excesiva evita que el cabello mantenga la forma que pretendes darle.
  2. Secciona el cabello. Divide tu cabello en cuatro cuadrantes manejables. El cabello fino se ve fácilmente abrumado; las secciones pequeñas y controladas aseguran una distribución uniforme del calor y evitan que el cabello se resbale del cepillo a mitad del secado.
  3. Coloca en la raíz. Coloca el cepillo debajo de la sección en la raíz. Dirige el flujo de aire hacia abajo por el tallo del cabello para animar la cutícula a que quede plana, lo que da como resultado una superficie pulida en lugar de una encrespada.
  4. Gira y desliza. Gira lentamente el cepillo mientras lo deslizas hacia las puntas. Sigue el cepillo con la boquilla del secador a una distancia constante para asegurarte de que estás fijando la forma sin sobrecalentar un solo punto.
  5. Enfría el cabello. Una vez que la sección esté seca, deja el cabello enrollado alrededor del cepillo durante diez segundos. Usa el botón de aire frío de tu secador para fijar la forma en su lugar antes de soltar el cabello.
El objetivo es la tensión, no la tensión aplicada con fuerza.