Cómo conseguir brillo con agua fría al final del lavado
El agua fría al final del lavado sella las cutículas del cabello, creando una superficie lisa que refleja más luz.
- Lava y acondiciona con agua tibia. Usa agua tibia para abrir las cutículas y permitir que el champú limpie bien y el acondicionador penetre. La temperatura debe ser cómoda, no caliente.
- Enjuaga el acondicionador completamente. Retira todo el acondicionador con agua tibia antes de cambiar la temperatura. Los residuos impiden que el enjuague frío funcione correctamente.
- Cambia a agua fría gradualmente. Baja la temperatura progresivamente hasta que esté fría pero tolerable. El cambio brusco puede ser un shock innecesario.
- Enjuaga desde raíz a puntas durante 30 segundos. Deja que el agua fría recorra todo el cabello de arriba hacia abajo. Este movimiento ayuda a que las cutículas se alineen en la misma dirección.