Cómo reparar el cabello dañado en casa

El cabello dañado se repara con hidratación profunda, calor mínimo y paciencia constante.

El cabello dañado necesita disciplina, no milagros: menos calor, más hidratación y cortes regulares.

  1. Evalúa el daño. Toca tu cabello húmedo para sentir su elasticidad y textura. El cabello sano se estira sin romperse y se siente suave al tacto. Si se rompe fácilmente o se siente áspero, necesita reparación inmediata.
  2. Corta las puntas. Elimina al menos 2-3 centímetros de las puntas más dañadas. No hay producto que repare el cabello completamente roto, y las puntas abiertas solo empeoran subiendo por el tallo capilar.
  3. Hidrata profundamente. Aplica una mascarilla nutritiva desde medios a puntas dos veces por semana. Deja actuar 20-30 minutos con calor húmedo (una toalla tibia) para que los ingredientes penetren mejor en la cutícula.
  4. Reduce el calor. Usa herramientas de peinado a temperaturas máximas de 180°C y siempre con protector térmico. Deja secar el cabello al aire libre al menos 3 días por semana para darle descanso del calor artificial.
  5. Protege mientras duermes. Usa una funda de almohada de seda o satén para reducir la fricción. Recoge el cabello en una trenza suelta o moño bajo para evitar enredos y roturas nocturnas.