Cómo proteger el cabello del daño por calor
Usa protector térmico siempre, reduce la temperatura y la frecuencia de uso de herramientas de calor.
La obsesión con el cabello liso y perfecto todos los días es el enemigo número uno de la salud capilar—aprende a amar tu textura natural al menos la mitad de la semana.
- Aplica protector térmico en cabello húmedo. Distribuye el producto desde medios a puntas antes de cualquier peinado con calor. El cabello húmedo absorbe mejor el producto y crea una barrera más efectiva contra las altas temperaturas.
- Ajusta la temperatura según tu tipo de cabello. Cabello fino necesita 120-150°C, cabello normal 150-180°C, cabello grueso hasta 200°C máximo. Siempre empieza con temperatura baja y aumenta solo si es necesario para lograr el resultado deseado.
- Seca el cabello correctamente antes de planchar. El cabello debe estar completamente seco antes de usar plancha o rizador. El vapor que se crea al planchar cabello húmedo literalmente cocina la fibra capilar desde adentro.
- Usa técnica de una sola pasada. Pasa la plancha o rizador una vez por cada mechón, lentamente y con movimiento constante. Repetir sobre la misma sección multiplica el daño sin mejorar significativamente el resultado.