Cómo cuidar el cabello frágil sin maltratarlo

El cabello frágil necesita manipulación mínima, productos sin sulfatos y técnicas suaves que no generen tensión en la fibra capilar.

  1. Lavado espaciado y suave. Lava máximo tres veces por semana con champú sin sulfatos, aplicando solo en el cuero cabelludo. Usa agua tibia, nunca caliente, y presiona suavemente en lugar de frotar.
  2. Desenredado estratégico. Desenreda únicamente en húmedo con acondicionador aplicado, empezando por las puntas y subiendo gradualmente. Usa un peine de dientes anchos o los dedos, nunca cepillo en seco.
  3. Secado sin agresión. Presiona el cabello con una toalla de microfibra o camiseta de algodón, sin frotar. Si usas secador, aplica protector térmico y mantén temperatura media con distancia de 15 cm.
  4. Protección nocturna. Duerme en funda de seda o satén para reducir la fricción. Recoge el cabello en una coleta muy suelta con coletero de tela o trenza floja si es largo.