Maquillaje de labios para pieles maduras: técnicas que realmente funcionan
La clave está en preparar, definir el contorno y elegir texturas que aporten volumen sin migrar.
- Prepara la base. Exfolia suavemente con un cepillo de dientes suave y aplica bálamo labial. Deja que se absorba completamente antes de continuar. Esta base evita que el color se acumule en las líneas finas.
- Define el contorno. Usa un lápiz labial del mismo tono o ligeramente más oscuro que tu color principal. Dibuja desde las comisuras hacia el centro, respetando tu forma natural. No intentes agrandar los labios artificialmente.
- Rellena con color. Aplica el color principal con pincel para mayor precisión, o directamente desde la barra si prefieres más intensidad. Las texturas cremosas funcionan mejor que los mates, que pueden resecar.
- Sella el resultado. Presiona ligeramente con pañuelo y aplica una segunda capa. Termina con un toque de gloss en el centro del labio inferior para crear volumen visual.