Cómo dar dimensión a tu rostro con contorno e iluminador
El contorno crea sombras donde queremos profundidad y el iluminador resalta los puntos más altos del rostro.
Si necesitas tutorial para encontrar tus pómulos, tal vez el problema no son las brochas sino el espejo con mejor luz.
- Identifica tu estructura facial. Observa tu rostro bajo luz natural y localiza donde caen naturalmente las sombras: huesos de las mejillas, sienes, mandíbula y laterales de la nariz. Estas son las zonas que vas a contornear.
- Aplica el contorno. Con una brocha angulada, aplica un tono dos matices más oscuro que tu piel en las zonas identificadas. Difumina hacia arriba en las mejillas y hacia abajo en la mandíbula con movimientos suaves.
- Ilumina los puntos altos. Aplica iluminador en el puente de la nariz, pómulos, centro de la frente, barbilla y arco de cupido. Usa un tono que sea máximo dos matices más claro que tu piel natural.
- Difumina todo. Con una brocha limpia y esponjosa, difumina todos los bordes hasta que las transiciones sean imperceptibles. El objetivo es que parezca tu sombra natural, no maquillaje.