Cómo aplicar rímel sin que se apelmace
La clave está en limpiar el exceso de producto del aplicador y trabajar en capas finas desde la raíz hacia las puntas.
El rímel perfecto no existe en el tubo sino en la técnica: menos producto, más paciencia.
- Limpia el aplicador. Retira el exceso de rímel del cepillo pasándolo por un pañuelo de papel o por el borde del tubo. Un aplicador sobrecargado es la causa principal de grumos.
- Empieza desde la raíz. Coloca el cepillo en la base de las pestañas y muévelo en zigzag mientras subes hacia las puntas. Este movimiento distribuye el producto uniformemente y separa cada pestaña.
- Aplica en capas delgadas. Es mejor aplicar dos o tres capas finas que una gruesa. Deja que cada capa seque completamente antes de aplicar la siguiente para evitar que se peguen.
- Separa con un peine. Si aparecen grumos, usa inmediatamente un peine de pestañas limpio para separarlas mientras el rímel aún está húmedo. No esperes a que se seque.