Cómo aplicar iluminador sin parecer discoteca

Aplica iluminador solo donde la luz natural golpea tu rostro: pómulos altos, puente nasal, arco cupido y esquinas internas de los ojos.

Si alguien puede ver exactamente dónde pusiste iluminador, fallaste. El punto es que la gente piense que tu piel naturalmente tiene esa luminosidad.

  1. Mapea tu rostro. Sonríe ligeramente y observa dónde se elevan naturalmente tus pómulos. Aplica iluminador solo en la parte más alta, no en toda la mejilla. La regla es simple: donde sobresale, brilla.
  2. Técnica del puente nasal. Dibuja una línea delgada desde el entrecejo hasta la punta de la nariz. No cubras los costados ni hagas rayas gruesas. El objetivo es crear la ilusión de un perfil más definido.
  3. Puntos estratégicos finales. Toca ligeramente el arco cupido y las esquinas internas de los ojos. Si tienes frente amplia, un toque en el centro también funciona. Menos siempre es más convincente.