Cómo conseguir que el maquillaje aguante todo el día
La clave está en la preparación correcta de la piel y aplicar los productos en capas finas y estratégicas.
La obsesión con que el maquillaje esté perfecto 16 horas después es ridícula; mejor aprende a retocarte con elegancia que a convertir tu cara en una máscara.
- Limpia y prepara la base. Empieza con la piel completamente limpia y aplica una crema hidratante ligera. Espera cinco minutos antes de seguir para que se absorba completamente y no interfiera con el maquillaje.
- Aplica primer específico. Usa un primer que se adapte a tu tipo de piel: matificante para grasa, hidratante para seca. Extiéndelo en capas muy finas, prestando especial atención a la zona T y donde se te suele correr el maquillaje.
- Base en capas delgadas. Aplica la base de maquillaje en dos capas finas en lugar de una gruesa. Construye la cobertura gradualmente y difumina bien con una esponja húmeda para eliminar excesos.
- Fija estratégicamente. Usa polvos sueltos solo donde necesites controlar el brillo: zona T, debajo de los ojos, barbilla. El resto de la cara puede quedarse con el acabado natural de la base.
- Sella los puntos críticos. Aplica un spray fijador a 20 centímetros de distancia en movimientos suaves. Enfócate en sellar el maquillaje de ojos y evita saturar la piel.