Cómo usar la beauty blender sin morir en el intento

Húmeda, escurrida y dando toquecitos, nunca arrastrando.

Una beauty blender bien usada hace que hasta la base más básica se vea como si te la hubiera aplicado un profesional.

  1. Hidratar antes que nada. Remoja la esponja en agua tibia hasta que se expanda completamente. Una beauty blender seca es el enemigo de tu base y de tu cartera.
  2. Escurrir sin torturar. Presiona contra una toalla limpia para eliminar el exceso de agua. Debe quedar húmeda pero no goteando como un grifo roto.
  3. Aplicar el producto donde toca. Pon la base en tu cara, no en la esponja. La beauty blender difumina, no transporta maquillaje.
  4. Toquecitos, nunca arrastrar. Presiona suavemente y levanta, como si estuvieras tocando algo delicado. Arrastrar la esponja es como usar un borrador en tu cara.
  5. La punta para los rincones. Usa la parte más estrecha para el contorno de ojos y la nariz. Para todo lo demás, la parte redondeada hace el trabajo.