Cómo aplicar labial sin que se corra

La clave está en preparar los labios, definir el contorno con lápiz y aplicar el color en capas finas.

El secreto no está en comprar el labial más caro, sino en tomarte los treinta segundos extra para hacer el contorno bien.

  1. Prepara la base. Exfolia suavemente los labios con un cepillo de dientes limpio o un exfoliante labial. Aplica bálsamo labial y déjalo absorber mientras haces el resto del maquillaje. Los labios hidratados pero no grasosos son la base perfecta.
  2. Define el contorno. Usa un lápiz delineador del mismo tono o ligeramente más oscuro que tu labial. Dibuja el contorno natural de tus labios sin salirte de la línea. Este paso es crucial para crear una barrera que evite que el color se extienda.
  3. Rellena con el lápiz. Colorea toda la superficie del labio con el lápiz delineador. Esta capa actúa como primer y hace que el labial dure más tiempo sin correrse.
  4. Aplica el labial en capas. Con un pincel de labios o directamente desde el tubo, aplica una primera capa fina de labial. Presiona los labios con un pañuelo y aplica una segunda capa para intensificar el color y la duración.