Cómo maquillarte tú misma para tu boda

El maquillaje nupcial perfecto es tu look habitual pero más intenso y duradero.

El mejor maquillaje nupcial es el que te hace sentir como tú misma, solo que mejor—no como otra persona disfrazada.

  1. Prepara la base. Hidrata bien la piel y aplica primer en toda la cara. Usa una base de larga duración un tono exacto al tuyo y fíjala con polvo translúcido. El objetivo es crear un lienzo perfecto que aguante lágrimas y abrazos.
  2. Define las cejas. Rellena con movimientos suaves usando un lápiz o polvo del color de tus cejas. Péinalas hacia arriba con gel transparente. Las cejas enmarcan tu rostro en todas las fotos, así que deben verse impecables pero naturales.
  3. Trabaja los ojos. Aplica sombra neutra en el párpado, define el pliegue con un tono más oscuro y delinea con eyeliner cerca de las pestañas. Usa rímel waterproof en dos capas. Los ojos deben destacar sin competir con el vestido.
  4. Esculpe el rostro. Aplica rubor en las mejillas sonriendo y difumínalo hacia las sienes. Agrega un toque de iluminador en pómulos, nariz y clavículas. La idea es crear dimensión y un brillo natural que se vea radiante en fotos.
  5. Perfecciona los labios. Delinea con lápiz labial del mismo tono que elegiste, rellena y aplica el labial con pincel. Retoca después de la ceremonia. Elige un color que puedas retocar fácilmente durante el día.