Cómo maquillarte tú misma para tu boda
El maquillaje nupcial perfecto es tu look habitual pero más intenso y duradero.
El mejor maquillaje nupcial es el que te hace sentir como tú misma, solo que mejor—no como otra persona disfrazada.
- Prepara la base. Hidrata bien la piel y aplica primer en toda la cara. Usa una base de larga duración un tono exacto al tuyo y fíjala con polvo translúcido. El objetivo es crear un lienzo perfecto que aguante lágrimas y abrazos.
- Define las cejas. Rellena con movimientos suaves usando un lápiz o polvo del color de tus cejas. Péinalas hacia arriba con gel transparente. Las cejas enmarcan tu rostro en todas las fotos, así que deben verse impecables pero naturales.
- Trabaja los ojos. Aplica sombra neutra en el párpado, define el pliegue con un tono más oscuro y delinea con eyeliner cerca de las pestañas. Usa rímel waterproof en dos capas. Los ojos deben destacar sin competir con el vestido.
- Esculpe el rostro. Aplica rubor en las mejillas sonriendo y difumínalo hacia las sienes. Agrega un toque de iluminador en pómulos, nariz y clavículas. La idea es crear dimensión y un brillo natural que se vea radiante en fotos.
- Perfecciona los labios. Delinea con lápiz labial del mismo tono que elegiste, rellena y aplica el labial con pincel. Retoca después de la ceremonia. Elige un color que puedas retocar fácilmente durante el día.