Maquillaje monocromático: Un solo color para ojos, labios y mejillas

Usa el mismo tono en diferentes texturas y intensidades para crear armonía visual instantánea.

  1. Elige tu color base. Selecciona un tono que funcione en tu piel: corales y melocotones para tonos cálidos, rosas y berries para fríos. Debe ser un color que puedas usar tanto suave como intenso sin verte abrumadora.
  2. Aplica en las mejillas primero. Comienza con el rubor en las mejillas usando la intensidad más suave del tono. Esto te da la base de color y te ayuda a calibrar qué tan intenso ir en ojos y labios.
  3. Lleva el color a los ojos. Difumina el mismo tono en los párpados, desde la línea de pestañas hasta el hueso de la ceja. Puedes usar el mismo rubor si es polvo, o encontrar una sombra en el mismo tono pero con más pigmentación.
  4. Termina en los labios. Aplica el color en los labios con la textura que prefieras: mate, satinado o glossy. Los labios pueden llevar la versión más intensa del color sin romper la armonía.