Pedicura casera paso a paso

Una pedicura perfecta en casa requiere remojar, exfoliar, cuidar cutículas, dar forma a las uñas y aplicar esmalte con paciencia.

La pedicura perfecta no se trata de colores llamativos sino de pies impecables que se vean naturalmente cuidados, como si fuera tu estado normal.

  1. Prepara el remojo. Llena un recipiente con agua tibia y agrega sal gruesa o bicarbonato. Remoja los pies 10-15 minutos para ablandar la piel y facilitar el trabajo posterior.
  2. Retira el esmalte anterior. Usa acetona o quitaesmalte sin acetona con algodones. Presiona unos segundos sobre cada uña antes de deslizar para evitar manchas en la piel.
  3. Corta y lima las uñas. Corta recto con cortauñas, luego lima los bordes en forma cuadrada con esquinas ligeramente redondeadas. Lima siempre en una dirección para evitar roturas.
  4. Exfolia y retira durezas. Usa una piedra pómez o lima para pies en talones y zonas ásperas. Hazlo con movimientos circulares suaves sobre piel húmeda, sin aplicar demasiada presión.
  5. Cuida las cutículas. Aplica aceite para cutículas y empújalas suavemente con un palito de naranjo. No las cortes, solo retira los pellejitos sueltos con cuidado.
  6. Aplica el esmalte. Usa base protectora, dos capas finas de color y top coat. Deja secar cada capa completamente y sella los bordes libres para mayor duración.