Mascarilla de miel casera para hidratar la piel

Mezcla miel pura con ingredientes como avena o yogur, aplica en rostro limpio por 15-20 minutos y retira con agua tibia.

Deja de complicarte con 15 ingredientes cuando la miel sola hace el trabajo mejor que la mayoría de mascarillas carísimas.

  1. Selecciona la miel correcta. Usa miel pura, preferiblemente cruda o sin procesar. La miel de manuka es ideal por sus propiedades antibacterianas, pero cualquier miel de buena calidad funciona. Evita mieles con aditivos o azúcares añadidos.
  2. Prepara la mezcla base. En un recipiente limpio, mezcla 2 cucharadas de miel con ingredientes adicionales según tu tipo de piel. Para piel grasa, añade 1 cucharada de avena molida; para piel seca, 1 cucharada de yogur natural.
  3. Limpia tu rostro. Lávate la cara con tu limpiador habitual y sécala suavemente. La piel debe estar completamente limpia pero no irritada antes de aplicar la mascarilla.
  4. Aplica uniformemente. Con las manos limpias o una brocha para mascarillas, extiende la mezcla en todo el rostro evitando el contorno de ojos. Aplica una capa generosa pero sin que gotee.
  5. Deja actuar y retira. Mantén la mascarilla por 15-20 minutos mientras te relajas. Retira con agua tibia usando movimientos circulares suaves, especialmente si usaste avena para un ligero efecto exfoliante.