Cómo proteger la piel del frío extremo

El aire frío roba la humedad de la piel, así que necesitas crear una barrera protectora con productos más densos y aplicar con más frecuencia.

  1. Cambia a limpiadores cremosos. Deja los geles espumosos por ahora y usa limpiadores con base oleosa o cremosa. El frío ya está eliminando los aceites naturales de tu piel, no necesitas que tu limpiador haga lo mismo. Busca texturas que se sientan como bálsamo al tacto.
  2. Aplica hidratante sobre piel húmeda. Después de limpiar, no te seques completamente la cara. Aplica tu crema hidratante sobre la piel ligeramente húmeda para sellar esa humedad extra. Es como crear un efecto de doble hidratación que tu piel necesita cuando el aire está seco.
  3. Usa cremas más densas. Si normalmente usas gel hidratante, pasa a crema. Si usas crema, considera un bálsamo facial. La consistencia debe ser notablemente más rica que lo que usarías en clima normal. Tu piel te lo va a agradecer.
  4. Protege la zona del contorno. Los ojos y los labios son los primeros en mostrar signos de sequedad extrema. Aplica un bálsamo labial grueso antes de salir y usa contorno de ojos con ingredientes nutritivos. Reaplicar cada 2-3 horas no es exageración.
  5. No olvides el protector solar. El sol reflejado en la nieve es brutal para la piel. Usa un SPF denso, preferiblemente con óxido de zinc, que también actúa como barrera física contra el viento. Aplica generosamente en toda la cara expuesta.